A 10 años de ajedrez en las escuelas

Entrevista con Lilián Strada, Inspectora Coordinadora de Escuelas de Tiempo Completo

Este 2019 asistimos al décimo año consecutivo de ajedrez en las escuelas. Por tal motivo, nos comunicamos con Lilián Strada, Inspectora Coordinadora de Escuelas de Tiempo Completo del Consejo de Educación Inicial y Primaria, quien desde 2016 se desempeña en el cargo. 

Con mucho entusiasmo y con una carpeta cargada de documentos en sus manos, se anticipa a posibles preguntas y contextualiza:“esto es lo que tenemos nosotros como resolución, sobretodo recogiendo la opinión de los docentes, los maestros, los directores de las escuelas que tenían una antigüedad en el programa; pensando esto como recurso humano que llega a la institución, cómo poder mejorar los aprendizajes de los niños que es lo que en definitiva hace una escuela”.

Las escuelas de tiempo completo, desde la propuesta pedagógica de 1997 y luego con la resolución del acta n° 90, cuentan con un Espacio de Convivencia, “en el cual hemos trabajado mucho estos años”. A continuación puntualiza que desde 2016 la Inspección de Tiempo Completo decidió darle un nuevo impulso al proyecto, buscando desde la escuela aportar una mirada didáctica, revisar prácticas de intervención, ampliar la integralidad de saberes, teniendo como referencia los principios fundamentales que el CEIP instaló para el período de gobierno: integralidad, inclusión, participación y calidad.  

Y cierra su introducción a la entrevista con una reflexión.“Son principios que fundamentan y que enmarcan la labor de cualquier institución pero después está la cuestión de cómo hacer carne esos principios. Cómo le das cuerpo en la realidad de todos los días de una escuela, en el diario vivir. Pensando un poco eso, es que reivindicar el proyecto nos pareció que estaba muy bueno”.

Lilián Strada, Inspectora Coordinadora de Escuelas de Tiempo Completo

Cuando decís que se hizo énfasis en 2016, ¿cuáles son los cambios que sucedieron, en qué se hizo énfasis?

En principio cuando me reuní con Esteban [Jaureguizar] era pensar sobre la asignación de las escuelas que iban a tener ajedrez. Es difícil esta revisión porque hay ciertas cuestiones a tener en cuenta: que tengas docentes disponibles en la zona y que tenga interés, son pocas horas, en principio eso: la obtención del recurso. 

Lo primero que hicimos fue revisar cuales eran las escuelas que tenían el programa y por qué razón. Hice una consulta particularmente a las escuelas, si deseaban o no tener el programa, porque es muy distinto cuando te comunican que vas a contar con un programa a que tu hayas decidido. Lo primero era ver la disponibilidad y la aceptación de las escuelas con su fundamento didáctico, la ampliación -porque había unas 40 escuelas y en ese año pasamos a tener 90- la distribución más equitativa a nivel nacional -eso es algo que se ha venido haciendo con mucha celeridad-. 

Cada año se hace una evaluación de esa situación y se modifica, se amplía, este año se focalizó mucho más en Canelones y en Montevideo. No solamente por la disposición de docentes, también hay que pensar que si es Ajedrez para la Convivencia, tenemos otras complejidades en el área metropolitana que quizás un programa como este pueda introducirse mucho más en ese Espacio de Convivencia y colabore con aquellas escuelas cuya situación de complejidad social es mayor.

Se priorizaron escuelas donde, evaluado ese recurso, considerado que aporta al tema no sólo del aprendizaje del ajedrez en sí, sino como disciplina que está atravesada por el juego por el juego, por la utilización de la espera para la toma de decisiones, el argumento que vos tenes que dar -lo verbalices o no- para tomar decisiones en cuanto a las movidas de las piezas, está atravesado también por la matemática, con toda esa potencialidad, desde todas esas puntas que te estoy diciendo, decidimos focalizar en el área metropolitana. 

Y también con la idea de la integralidad, ¿qué integramos?, integramos saberes, pero también integramos personas. 

Este año en el mes de octubre cuando hicimos el encuentro con Inspectores y Directores de todo el país fueron los profes y jugamos mucho. Y nos divertimos mucho, eso lo venimos haciendo hace bastante tiempo. Nos parece importante que ellos tengan la vivencia para entender de qué se trata el programa. Vivirlo, pasarlo por el cuerpo -en esa diversidad que somos-, sobretodo los adultos que hemos dejado de jugar y que lamentablemente nos perdemos eso que el juego nos da.

En el Espacio de Convivencia que nos contabas que existe desde el año 97, ¿qué importancia tiene el juego?

Entre los rasgos identitarios de una ETC -pensá que cada institución tiene sus rasgos de identidad propio-: encontramos el colectivo semanal, el horario de talleres y proyectos, el espacio de convivencia y la hora de juego -que no deberían ser nominados así-. A 20 años estamos pensando en cambiarle el nombre y para ello estamos escuchando las voces de todo el país. 

El juego en esa propuesta pedagógica estaba colocado desde dos lugares, pensado como lo vincular, el juego por el juego. Pensando en situaciones de complejidad muchos de nuestros niños van a ser niños a la escuela porque en su vida familiar tienen otras responsabilidades. Ofician de madres, ofician de padres, de cuidadores de hermanos etc. Esto ha cambiado, imaginate que esto estaba pasando hace 20 años. Entonces los juegos que hiciésemos en la hora de juego en las ETC tenían que ver con los juegos cooperativos y los juegos simbólicos. Con dos ejes conceptuales, los juegos cooperativos para lo vincular y los simbólicos -por aquello de que un juego te traslada a otro mundo- porque te sacan afuera todo lo que está mal, porque en el momento que vos jugas te olvidaste de todo. Si nos pasa a los adultos imaginate entonces lo que le pasa a un niño. Así estaba pensado.

Ahora en el programa nuevo de primaria en 2009 se coloca al juego como contenido de enseñanza y como estrategia de enseñanza también como espacio lúdico, porque hay un eje principal en el programa de Educación física que habla de la recreación, el juego. Pero hay que compaginar los nuevos tiempos con lo que estaba escrito en la propuesta pedagógica y qué lugar le queremos dar, ya no sólo como hora de juego sino como estrategia pedagógica. Ese lugar que era reservado como seña de identidad de una ETC no perderlo, ahora ¿qué conceptualizamos? Hablamos muchas veces de lo que dicen las ciencias sociales entre los cambios y las permanencias. ¿Qué debe permanecer de la propuesta pedagógica del juego cooperativo, del juego por placer y lo simbólico del mismo? ¿Y los cambios?

¿Es un juego el uso de los juegos de computadora? Esto es algo que ya está instalado, ¿lo saco? ¿lo expulso? No, ya está instalado, está adentro ¿pero cómo lo reconvierto? Para que realmente sea un jugar con otros, que no sea de competición, y que sea un juego cooperativo. Porque es una realidad, nuestros niños -y los adultos también- ya lo tienen instalado, entonces no lo puedo expulsar tengo que ver como lo reconvierto bajo ese concepto que queremos, y en eso estamos.

Sobre incluir al ajedrez en la propuesta pedagógica ¿qué experiencias hubo? ¿qué desafíos hay?

La jornada a la que ustedes asistieron tenía como título “Coordinación de acciones para la integración de saberes”, por lo que se planificó conjuntamente con Red Global, con pensamiento computacional, con educación artística, con Ajedrez para la Convivencia, con la idea de coordinar acciones de todo lo que entra a la escuela. El niño es uno solo entonces, cómo colaborar para la entrada y la conexión de esas ideas y saberes. En el año 2017 hicimos un comunicado que era sobre dupla pedagógica en relación a integrar. Cuando hablamos de integración de saberes pensamos en dos formas: la multidisciplinariedad y la interdisciplinariedad. Generalmente empezamos por la primera tomamos un contenido elegido y cada disciplina le da su versión, sin perder su identidad. En el caso de ajedrez para la convivencia lo he visto, he visitado muchos profes este año, porque para poder reformular hay que conocer el territorio y vaya sorpresa que me llevé. ¡Qué divino, realmente! propuestas muy interesantes. Con un contenido o un concepto que vos queres instalar, vas a trabajar el contenido en distintas situaciones. Hablamos de variables didácticas y de distintas estrategias a utilizar, cómo tomo un concepto  y otras disciplinas aportan. 

Este año para evaluar, elaboramos una planilla, donde recogimos los acuerdos institucionales y qué coordinación de aspectos didácticos había logrado con la maestra de aula. Y ahí aparecen un montón de cosas, profes que participan en las muestras que se hace en la escuela, que hicieron muestras de talleres, que participaban de los actos de cierres de talleres o de las muestras en festivales o veladas. Muchas veces la coordinación es con matemáticas, pero entendemos que se puede profundizar mucho más. 

¿Cómo viste la coordinación con maestras y maestros? ¿Y en qué contenidos se ha trabajado? 

Del 2016 a esta parte tuvimos una reunión de inspectores, fuimos a Pando, a una reunión de un colectivo ampliado donde Esteban hizo una introducción importante a las matemáticas y a las ciencias sociales. En el 2017 y 2018 también, incluso este año. Hay que seguir trabajando y avanzando, produciendo eso desde la función gestor y desde la función supervisor pero sin olvidarnos que somos maestros, desde el rol de enseñante -siempre somos enseñantes, si sos director, si sos inspector- desde ese lugar creo que ha habido unos avances extraordinarios no sólo porque dejas pensando, sino porque en ese pensamiento hay después un hacer. No sólo se trata de distribuir los horarios de los docentes y ver que talleres entran o no. ¿Qué mejora en los niños?

¿Y que se aprecia en ese sentido? ¿Qué devuelven los profes y las directoras?

Lo primero que diría es que en general hay una muy buena aceptación institucional. Hay muy buena integración del docente de ajedrez con la institución y con la clase.

¿Se vincula con el proyecto pedagógico?

Sí, totalmente. Sobretodo aquellos que tienen más de 3 años en la institución por razones obvias. De hecho cuando empezamos a hacer estas visitas con Mirta [Frondoy] íbamos a separar aquellas escuelas que tuvieran una trayectoria de más de 2 o 3 años en el proyecto, de aquellas que eran nuevas, pero bueno, a veces no dan los tiempos. Ahora tenemos una encuesta que hicimos a través de Ceibal y ya están llegando las respuestas. Los ítems que se ponen a contestar tienen que ver con la valoración de los contenidos desde el punto de vista didáctico.

Hemos observado muy buena integración con las instituciones, muy buenos aportes y estrategias metodológicas de trabajo que planifican los profes de ajedrez, hay además un muy buen trabajo en la dupla maestro-profesor en el sentido de que existe un intercambio donde el maestro no oficia solamente de cuidador o de control de aula, hemos visto una muy buena coordinación didáctica. 

En general de esas 30 visitas que hice a territorio, se valora por parte de la escuela y del docente la presencia del docente de ajedrez muy positivamente. La evidencia de esta recolección de datos se revela en los decires. Los maestros dicen que cuando el profe no está, los niños piden igualmente los juegos de ajedrez. Los maestros dicen que cuando no tienen ajedrez por el motivo que sea, los niños quieren que se les otorgue el espacio de ajedrez; que la maestra tiene que hacer el horario de ajedrez. Si se hacen eventos o exposiciones, los niños piden que esté el ajedrez. Dicen los niños -esto lo trabajé en una escuela particularmente- que se van a dedicar a ser ajedrecistas internacionales, que el ajedrez ayudó a no pelear, a hacerse amigo de un compañero con el cual tenía rivalidad porque ahora juega ajedrez con él.

¿Y a qué responde, que el programa sólo esté en tercero y cuarto año?

En aquel momento, la decisión se tomó porque también tenés que pensar que si querés construir a largo plazo, vos podés extenderlo a 5to y  6to, pero 6to se te va. Es un año de intervención pero al año siguiente ya no los tenés. Entonces tenés que pensar en un nivel etario que pueda adecuarse. En 3er año ya tenés un trayecto institucional adquirido por el niño que facilita la apropiación del taller. Ajedrez les presenta algo diferente que los atrapa, aunque luchen con la distracción. Tu lo ves en el pasaje a 4to año, el grupo cambia completamente. Entonces la escuela tiene tiempo para el proceso. Aunque el programa no esté en 5to, los niños van a continuar jugando.

Y para cerrar, ¿qué nos podés contar con respecto a verano educativo?

La evaluación es muy positiva ya que el Consejo volvió a solicitar que el programa Ajedrez para la Convivencia participe en esta nueva edición. De hecho se están haciendo los préstamos de juegos de ajedrez de las ETC a las escuelas que van a tener Verano Educativo. Estaremos acompañando también esas actividades, evaluando que las actividades de verano también tengan que ver con el proyecto institucional y que tengan continuidad con la realidad de la escuela.

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