Evaluando la posición

Inclusión, descentralización y cuidados como pilares de UdelaR en la construcción de políticas universitarias desde una perspectiva de derechos.

Pocos días después del Seminario del Semillero de Ajedrez* en la Facultad de Ciencias Sociales, conversamos con Gabriela Pacci, Directora de Bienestar Universitario.** Con un fuerte proceso de reflexión y replanteo de las políticas sociales universitarias y con las líneas temáticas de este rectorado como contexto, dialogamos sobre el rol del ajedrez y el proyecto «Ajedrez UdelaR». La importancia del Semillero, la expectativa de una postulación a un Núcleo Interdisciplinario y reflexiones sobre temas tratados en el seminario, también forman parte de esta entrevista.

Gabriela Pacci. Foto Bienestar Universitario.

-Para iniciar te queremos preguntar acerca de la última actividad del Semillero. Como informó su coordinadora probablemente fue la última actividad pública de este año, más allá de la publicación del libro, estuviste moderando una de las mesas y a su vez escuchando las otras charlas… ¿Qué destacarías del Seminario?

-Destacaría que el seminario es producto de un proyecto de investigación de lo que se llama Programa Semilleros del Espacio Interdisciplinario (UdelaR) que lo que permite es germinar espacios interdisciplinarios para la generación de conocimiento académico y científico. Para Bienestar Universitario es una oportunidad inédita, que nos permite leer en clave interdisciplinaria lo que hacemos y lo que pretendemos hacer como servicio rector de las políticas sociales universitarias de la UdelaR; que se dirigen hacia estudiantes y funcionariado: docente, técnico, administrativo y de servicio.

Entonces, el seminario es una actividad en el marco de un proyecto que valoro fue sustantivo; el proceso compartido de todo este año, de los encuentros, de los diálogos, de conocer lo que hacían otros en materia de Ajedrez pero desde las diferentes disciplinas.

Fuimos madurando la necesidad y la importancia de construir objetos de conocimiento comunes, y cómo la interdisciplinariedad es posible cuando el objeto de conocimiento se construye colectivamente. No solo, tu desde la psicología miras esto, desde la perspectiva cultural o educativa se mira esto y llegamos a saberes parciales, eso no sería interdisciplinar; sino que en este momento lo que nos permitimos es pensar, y a partir de estas nuevas preguntas que nos podemos empezar a hacer, cómo construir objetos de conocimiento nuevos. Creo que el semillero de por sí genera, hasta metodológicamente hablando, un proceso de madurar la construcción interdisciplinaria.

Desde Bienestar Universitario, que no cuenta con una unidad académica -y de hecho estamos pensando en la necesidad de tener una unidad académica que permita diseñar en materia de política social universitaria- este espacio es y será una oportunidad. Ser parte de un Núcleo interdisciplinario, para nosotros como Servicio desde el área o departamento de cultura sin dudas es un desafío, y específicamente, para el proyecto de ajedrez que viene llevando adelante el área de cultura desde hace varios años a través de un equipo docente que coordina Esteban Jaureguizar y que cuenta con tres docentes más.

En ese sentido valoro que el espacio permitió eso, confluir, encontrarnos, desde saberes, experiencias, y también que fue un motor generador de nuevas preguntas de investigación. De nuevos objetos de conocimiento, que nos permitamos desde las ciencias más duras hasta todo lo que tenga que ver con las ciencias humanas y sociales, las líneas desde una perspectiva educativa y también de integración social en la vida universitaria, poder generar nuevos rodeos analíticos y de conocimiento para seguir acumulando en saber.

Sí, lo mencionabas en la primera mesa del Seminario, que justamente uno de los objetivos del Semillero es que germinen esas perspectivas, esos objetos de estudio, en la confluencia de las distintas disciplinas. En ese sentido, ¿qué importancia tienen en esta construcción las actividades del Semillero abiertas al público?

Porque no deja de ser una actividad de la Universidad de la República, y entiendo que debemos de tener presente que los ejes de enseñanza, investigación y extensión universitaria tienen que estar vigentes siempre. Y por lo tanto el vínculo con la sociedad civil organizada, con ámbitos del estado como es el MEC, que tienen estrategias de intervención en lo social a través de este programa “Ajedrez para la Convivencia”, digamos que desde el ámbito académico, tejer redes construir vínculos muchas veces informales pero también formales es fundamental para transversalizar la academia, la acción organizada, la agenda social y la agenda estatal. En estos espacios abiertos sin duda que es clave que participen diferentes ámbitos que hacen a la democracia. Desde la Universidad de la República ser promotor de esto es clave.

Sería interesante tal vez hablar, de cómo evaluás el proyecto Ajedrez UdelaR y cómo lo vinculamos con Semillero.

El vínculo del proyecto Ajedrez con Semillero sin dudas que nace por el interés y por las redes profesionales y personales que Esteban (Jaureguizar) tiene. Pero a la vez ha sido tomado de mi parte como una oportunidad política en ésta cuestión de construir política social universitaria a través de proyectos de enseñanza, investigación, extensión. Y esa es una clave que no solo vengo tejiendo desde mi función como órgano ejecutivo de este Servicio sino también desde la Comisión Asesora -que es el ámbito de cogobierno de esta institución- de ir construyendo un proyecto programático de servicio que permita fortalecer la transversalización de la enseñanza y la investigación en las políticas sociales universitarias, que entendemos que es un debe que esta universidad tiene.

Estamos en un proceso de revisión de todas las políticas universitarias en todas la áreas, cultura, deportes, salud, alimentación y de programas sociales estrictamente hablando; hoy nos encontramos revisando: qué es lo que hemos hecho, qué es lo que hacemos, qué es lo que queremos dejar de hacer, y hacia dónde pretendemos ir.

Por ejemplo: la revisión de los convenios, la proyección de la construcción de convenios intersectoriales e interinstitucionales es algo que nos venimos preguntando y analizando proyectar.

En ese sentido hemos tomado la decisión política desde el equipo de rectorado que las políticas sociales universitarias, al menos en éste período de gestión, tienen que estar transversalizadas fortaleciendo la descentralización universitaria; dígase construir estrategias desde una perspectiva local. No significa llevar por ejemplo el Ajedrez al interior sino fortalecer la construcción de estrategias programáticas desde lo local, con el saber local y con las estrategias y la idiosincrasia también de cada ámbito local donde se desarrollan los CENURes y otra línea estratégica tiene que ver con la inclusión social.

Entendemos que hay sujetos de derecho -lo hablábamos en la mesa- que han estado históricamente relegados frente a un modelo neutro de política de sociedad. Vamos a fortalecer la inclusión de la mujer, la inclusión de personas en situación de discapacidad, personas que han estado en desigualdad y han sufrido discriminaciones por condición de género, por condición étnico racial, así como generar estrategias para fortalecer la inclusión de personas migrantes o en situación de residencia precaria.

Entonces, ¿estas son las líneas estratégicas que se propone esta nueva gestión?

Exactamente, y la tercera tiene que ver con los cuidados. Es decir fortalecer la conciliación y la corresponsabilidad, dado que el mundo público y el mundo privado es una construcción propia de la modernidad, y entendemos que desde el ámbito universitario tenemos que fortalecer estrategias de cuidado que de alguna manera garanticen fundamentalmente el acceso a la educación, el acceso al desarrollo profesional y académico de las mujeres que históricamente han sido responsables de los cuidados domésticos, pero no solamente, porque también varones que tienen responsabilidades en los cuidados tienen que tener oportunidad de cuidar pero al mismo tiempo no relegar su proyecto.

Esto no se trata de cambiar al sujeto por otro sujeto, de opresor a oprimido, sino de deconstruir un modelo de opresión, en ese sentido queremos caminar.

Durante el Seminario sobre estos temas de alguna forma hubo aportes y reflexiones muy interesantes… Desde la primera charla donde se reflexiona sobre la situación de la mujer en el ajedrez federado y donde se reconoce que hay barreras y se contextualiza que mirar desde una perspectiva de género es aceptar la desigualdad de base. Aquella exposición de Viscardi sobre ajedrez, convivencia e inclusión, la experiencia en primaria, la importancia que destacaba del juego: que los niños veían en el ajedrez -que era bien recibido en la institución- una posibilidad de éxito aun cuando desde su actividad curricular quizás no la tenían.

Y también pensaba, cómo esta actividad del seminario también iba por tonos de reivindicar el placer. El placer por jugar, el placer de Ernesto en su charla cuando comentaba lo que vivió en aquella partida y lo comparaba con la física cuántica, los comentarios de Leonel sobre la importancia que tenía reivindicar el placer de jugar en la Facultad de Ciencias Sociales y que estaba bien que la Universidad reivindique espacios de juego. Entonces en ese sentido me planteo la pregunta: ¿qué rol puede jugar el Ajedrez en el planteo de todo ésto?

Mirá, podría ser la excusa el ajedrez, para poder poner en movimiento todo esto que estás planteando. Desde procesos analíticos de investigación como planteó el maravilloso Ernesto a la excusa para trabajar cuestiones de convivencia y cuestiones relacionadas al ejercicio de la una ciudadanía integradora. Integradora de la diferencia sin generar desigualdad. El ajedrez como la excusa para la construcción del éxito en un modelo productivista y en un modelo de competición donde el éxito se mide cuantitativamente. Y a mí, que no me digan los ajedrecistas que no se mide de esa manera, cuando entre ellos mismos se computan. Son un número, que tiene que ver con el valor de ganancia que han acumulado ¿no?. Porque se clasifican por un número.

¿Estás hablando del ranking, del ELO?

Y ese ranking, es un ranking numérico donde hay un orden. Es una lista, si yo los ordeno a los ajedrecistas quién es el mejor jugador, un indicador de conocimiento y de validación internacional es ese ranking. No me ranquean el más estratégico, o el más ético o el que más disfruta. No me miden disfrute, me miden éxito en la batalla, así que no se me hagan los poéticos los ajedrecistas, cuando se califican y se clasifican y se miden y se auto comparan en función de un ranking que es numérico y ordinario.

Entonces, para entrar en ese juego sin posibilidad de deconstruirlo desde una perspectiva individual, porque yo individualmente, o Camila (Colombo)*** individualmente como gran ajedrecista tuvo que entrar en esas reglas de juego para poder ser una competidora y una ganadora. Entonces, ella no puede individualmente cambiar las reglas de juego. Se podrán problematizar y deconstruir esas reglas de juego desde ámbitos colectivos y desde ámbitos políticos del juego. No es jugando.

Aquí cabe la distinción porque puntualmente estamos hablando del aspecto competitivo y de la estructura del sistema federado.

Desde una perspectiva de Bienestar Universitario, así como con otras disciplinas deportivas, nuestra fortaleza y nuestro énfasis no va a estar puesto en la competición. Pero de fortalecer la competición, lo vamos a hacer respondiendo a estos tres ejes de inclusión social.

Que se fortalezca la descentralización, que el que quiera competir tenga las mismas oportunidades si nació en Artigas y vive en Artigas, o si estudia y trabaja en Salto, que si nació, estudia y vive en Montevideo. Que las personas en situación de discapacidad y mujeres que son una minoría -[porque] a pesar de tener una presencia humana a nivel mundial muy paritaria- su inclusión en el deporte y en el deporte competitivo en este caso Ajedrez es mucho menor, es marginal [también puedan participar].

Por lo tanto si vamos a fortalecer la competición lo vamos a hacer para aquellas personas en situaciones de discapacidad, de desigualdad de género y no hablamos solo desde categorías binarias, sino también personas con identidad de género diverso, tema que traíamos el otro día en la moderación de la mesa.

Asimismo, todo lo que tiene que ver con espacios de cuidado, quiero que el ajedrez apoye esos espacios que viene desarrollando la Universidad. En eso venimos construyendo algunas ideas programáticas sobre cómo fortalecer los espacios que en la Universidad se están dando en los diferentes Servicios, llevando el ajedrez para los más pequeños, hijos e hijas de funcionarios y estudiantes y fortaleciendo el vínculo: desarrollar espacios de taller recreativos y también de enseñanza en relación al ajedrez.

Nos encantaría creditizar, por ejemplo, los espacios de talleres de Ajedrez, para que éstos sean un espacio de formación académica. De alguna manera, queremos ir hacia eso y que el Ajedrez sea reconocido como un insumo en la formación, que no solamente esté relacionado al tiempo libre y la recreación que lo vale y es legítimo y que también apoyamos. Pero el ajedrez por sí mismo contribuye a la formación, no solo a la formación en las disciplinas relativas a lo lógico matemático, sino también a disciplinas que tengan que ver con la construcción de estrategias con la construcción de herramientas que les fortalezcan en su oficio.

Y después todo lo que implica el contexto del desarrollo de juego, la integración, el compartir con otros, el trabajar hacia un objetivo, el adaptarse a las reglas de juego pero también poner en movimiento de manera inteligente esas reglas, la convivencia con otros jugadores. Todo lo que implica un ejercicio más ciudadano dentro de la vida universitaria que sin duda fortalece a ese ser social, futuro profesional universitario.

Ese es un gran desafío que tenemos, no sólo fortalecer y trabajar hacia proyectos de investigación, sino también llevar el ajedrez hacia la enseñanza académica trabajando desde una perspectiva crítica en fortalecer los espacios de competición. No queremos que solo sean los mejores los que compitan sino los que históricamente tuvieron menos oportunidades para competir, porque entendemos que eso contribuye a un empoderamiento y a una construcción de sujeto de derecho diferente.

Por lo que estuvimos leyendo y venís comentando, se piensa en una reestructura de Bienestar. ¿Por qué la necesidad? ¿cuáles son las cosas que han cambiado en estos años, para hoy estar pensando en una reforma?

La sociedad cambió. Las normas internacionales, la agenda de derechos a nivel internacional y nacional cambiaron. El diseño de las políticas públicas cambió y Bienestar Universitario tiene que acompañar ese devenir. Ese devenir universitario, social, internacional. Si revisan las políticas sociales universitarias en otros contextos, en otras universidades -similares en lo político institucional como nuestra universidad: universidades públicas, autónomas y cogobernadas- se puede observar que el diseño programático viene evolucionando. Se focalizan en estrategias específicas, se construyen sujetos de derecho por vulneraciones específicas.

El diseño de las prestaciones apunta a fortalecer no solamente a un sujeto neutro, con situación de vulnerabilidad social, desde una perspectiva asistencialista sino que se diseñan también políticas que tengan que ver con la promoción, con el ejercicio de derechos. Nuestras políticas en la actualidad -cada vez menos, porque estamos desde hace un tiempo colocando matices que vayan hacia una perspectiva de derechos- todavía sigue respondiendo a un paradigma desarrollista neoliberal.

Siguen respondiendo a un sujeto neutro, y a un sujeto que requiere asistencia por estar en una situación de vulnerabilidad, pero no necesariamente por ser un sujeto derecho, que es hacia donde tenemos que ir. Hacia la construcción de un sujeto de derecho, que no es un sujeto, sino que tenemos una diversidad de sujetos que requieren una construcción programática estratégica y diversa para poder atender las diferentes aristas y componentes que hacen al ser social.

No solo tenemos vulnerabilidades de índole material, tenemos otras vulneraciones que afectan, inhiben o pueden obstaculizar el acceso a la educación superior, que pueden obstaculizar nuestro desarrollo académico y profesional, que pueden obstaculizar una vida con calidad y con bienestar. En ese sentido tenemos que rediseñar la institución, repensar lo que estamos haciendo y sobretodo proyectar hacia dónde queremos ir.

O sea que UdelaR y Bienestar Universitario están en un proceso de replantear este tema. ¿Hay acuerdos?

Bueno, ¡por suerte no! Por eso estamos en una institución democrática, lo que estamos es construyendo también desde la diferencia, desde metodologías participativas, yendo a cada unidad programática para pensarla cómo es, cómo queremos que sea, hacia dónde la tenemos que proyectar y esto implicará una lucha presupuestal que toda la Universidad no es ajena a eso, somos parte de un proyecto de Universidad y de un proyecto de país que tiene que fortalecer la educación superior y por lo tanto tenemos que tener muy claro hacia dónde queremos ir. Después la lucha presupuestal capaz que nos deja a mitad de camino, pero no es cuestión de barajar y dar de nuevo, una vez que sepamos que es lo que tenemos concretamente y hacia dónde queremos ir como Universidad y específicamente como políticas sociales universitarias.

Después las necesidades y los alcances presupuestales nos llevarán a cumplir metas y en otros casos a mitad de camino nos quedaremos, pero con un curso claro de hacia dónde ir.

En relación a este contexto de reflexión y replantear cosas, ¿qué cambios hoy podemos saber que puede llegar a tener el Proyecto de Ajedrez UdelaR?

En este ámbito es difícil que yo te lo diga porque sería no respetar los procesos de discusión colectiva. Sería capaz mi visión y no la visión del proyecto institucional. Yo lo que de alguna manera te reitero es que hoy estamos revisando todos los proyectos. Y lo que estamos revisando es cómo los proyectos hoy se acercan a una visión institucional más de carácter conceptual y en qué medida se alejan. Y cómo hacemos para reconfigurar en ese sentido.

Cómo se incorpora la perspectiva de derechos, y cómo se incorpora una perspectiva de cuidados y cómo se incorpora una perspectiva de descentralización y cómo incluimos estrategias para la inclusión de sujetos diversos en el proyecto que hoy tenemos y que por lo tanto no es el que hoy tenemos sino el que pretendemos que sea.

Entonces, hacia dónde va a caminar el Proyecto Ajedrez UdelaR te lo cuento dentro de un tiempo en función de cómo vayan decantando los procesos de discusión y de construcción técnica y también política. Porque por suerte somos varios los actores que estamos trabajando en esto.

¿Cómo ves el camino hacia la postulación del Semillero a un Núcleo Interdisciplinario?

Lo veo mucho más posible de lo que lo veía al principio y con mucho interés en lo personal y en lo institucional. Me parece que es el camino hacia donde tenemos que ir y creo que desde los integrantes, -por lo menos expresiones informales que hemos hecho a través de nuestras comunicaciones internas- creo que hay un consenso de ir hacia ese lugar, hacia la búsqueda de la construcción de un núcleo que pueda germinar proyectos de investigación y procesos de conocimiento donde en algún caso el ajedrez es el tema y en otros es la excusa para la construcción del tema. Creo que todos los casos valen.

En algunos casos el Ajedrez es el tema de investigación propiamente dicho, y en otros casos es la herramienta metodológica para la construcción del tema de investigación.

¿Cómo lo ves al día de hoy? ¿Lo ves realizable para 2020 o a futuro?

Sí, 2020 es el futuro. (risas) Sí, lo pienso a mediano plazo 2020 – 2021. Habrá que estudiar los tiempos institucionales de los llamados a Núcleo y las exigencias formales para la conformación -mar en el que todavía no estamos navegando- de estudiar qué necesitamos para conformarnos como tales. Creo que hay condiciones y que se ha generado como un caldo de cultivo que permite proyectarnos con el mismo entusiasmo que al principio cuando empezó este proyecto Semillero, pero ahora con mayores certezas de que sí lo vamos a poder hacer.


*El Proyecto Ajedrez Udelar elaboró una propuesta de investigación, denominada “Estudios Interdisciplinarios de Ajedrez: Juego, Cultura y Cognición” que fue seleccionada por el Programa Semilleros Iniciativas Interdisciplinarias en el presente año. El equipo del Semillero abordará desde múltiples perspectivas el ajedrez como temática. La mirada transversal sobre el juego en su vínculo con el aprendizaje, la convivencia social y la salud contribuirán al desarrollo de políticas públicas que incorporen los potenciales del ajedrez. De los estudios interdisciplinarios de ajedrez del Semillero 2019, se prevé la publicación de un libro que presente la sistematización de las experiencias en curso y a desarrollar. Así como la redacción de una propuesta de Núcleo Interdisciplinario en Estudios de Ajedrez  a ser presentada en la próxima convocatoria de Espacio Interdisciplianario (UdelaR)

** El Servicio Central de Bienestar Universitario (SCBU) constituye desde sus orígenes el centro de los servicios sociales de la Universidad de la República (Udelar). Sus principales actividades se cumplen en las áreas de salud, becas, cultura, deporte, alimentación y recreación teniendo como principal objetivo mejorar la calidad de vida de trabajadores/as y estudiantes.

*** Camila Colombo: Lic en Psicopedagogía, Maestra Internacional Femenina de ajedrez, participó de la Mesa «Ajedrez y género» en el Seminario «Miradas Interdisciplinarias sobre el ajedrez: una partida donde la inclusión, el género y la mecánica cuántica serán protagoniastas».

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