El día que toda la escuela bailó «Torres, Caballos y Peones»

por Jorge González

Crónica del primer año de ajedrez escolar en una escuela de tiempo completo

Puntos de Partida

Durante todo el año 2010 se comenzó a materializarse en hechos un deseo largamente soñado por todos los hacedores del ajedrez en Uruguay. A través de un acuerdo marco entre ANEP (Tiempo Completo) y la FUA, por primera vez en la historia se comenzaría a realizar la enseñanza de ajedrez en el ámbito de la educación formal, en esta ocasión a través de las escuelas de Tiempo Completo. Comenzaremos cubriendo 3.480 niños en 29 escuelas de 17 departamentos.

Y es así que en Villa Olímpica, Ciudad del Plata, departamento de San José, comenzamos esta aventura que denominamos en nuestra jerga “ajedrez escolar”. Y entonces viene bien deconstuir y problematizar las frases que decimos de forma totalmente naturalizadas. ¿Es ajedrez en las escuelas o es ajedrez escolar lo que hacemos? ¿Acaso significan lo mismo? Si consideramos lo que hacemos como una especie de “aterrizaje ortopédico” de lo que hacemos en los clubes aplicado ahora al ámbito escolar. Si nuestra mirada esta focalizada en detectar posibles futuros campeones y aplicamos las mismas lógicas eminentemente deportivas y competitivas quizás sea más adecuado usar la frase “ajedrez en las escuelas”. Pero también podemos corrernos de ese lugar y probar otras miradas. Reconociendo que estamos dentro de la principal institución educativa formal del país. La escuela pública, la de la moña azul y túnica blanca. La generadora de ciudadanos para la República. La que ostenta a la gratuidad, la laicidad y la obligatoriedad como principios reguladores. Esa escuela pública del paisito que en cada lugar construye sus propios y singulares proyectos educativos de centro. Ahora con nuestra participación. Viniendo a aportar y a sumar. A complementar y a potenciar. Y por qué no, a interpelar y desafiar esos mismos proyectos. Abiertos a jugar, divertirnos, crecer y aprender juntos. Pues bien, a esta última mirada donde nos sumamos y acoplamos a cada proyecto de Centro. Donde venimos humildemente a aportar nuestro pequeño granito de arena. Una mirada más horizontal y más provocativa y desafiante es la mirada a la cual adherimos y es la que denominamos “ajedrez escolar”.

Ajedrez Escolar, una forma singular de alfabetizar acerca del juego, poniendo el acento en el componente eminentemente lúdico del mismo. Teniendo presente la oportunidad histórica de poder aportar y contribuir para enriquecer el sistema.

El ajedrez escolar tiene la oportunidad de acompañar, colaborar, complementar y potenciar los proyectos Educativos de Aula y de Centro y también tenemos la oportunidad histórica de innovar, de desafiar y de interpelar al sistema educativo uruguayo.

El Proyecto

Entonces con estos propósitos comenzamos a construir juntos una propuesta de trabajo en la escuela 118 de Villa Olímpica, Ciudad del Plata. Escuchando mucho a los maestros y a la dirección que tienen mucho para aportar e informar. Teniendo muy presente el contexto social económico y educativo de la zona. Y por supuesto también integrando las lógicas de sentido y de funcionamiento propias del Tiempo Completo: jornadas extensas, desayuno, almuerzo y merienda en el ámbito escolar, planificación y trabajo en duplas y en equipo por parte de maestros, profes y talleristas. Y una mirada de aéreas integradas que sobrevuela toda la institución. De esa forma nos propusimos trabajar con algunos ejes que van a transversalizar todo nuestro accionar en la escuela:

  • La enseñanza instrumental del juego: tablero, piezas, movimientos,
    capturas, movimientos excepcionales, jaque, soluciones al mismo, jaque mate, rey ahogado.
  • La construcción de tableros y de piezas por parte de los propios chicos.
  • El trabajo en valores y fundamentalmente el desarrollo de habilidades y
    competencias para la vida.

Sobre la enseñanza instrumental del juego queremos rescatar y valorar la importancia de trabajar con materiales de buena calidad y de buen tamaño. Nos parece fundamental la utilización del “tablero mural” que en nuestro caso optamos por construir nosotros mismos. Tablero mural que usamos infinidad de veces para “atrapar” la atención de toda la clase. Y para hacer un paneo visual de rostros, que nos permita saber quiénes están interesados y motivados, quienes se están acercando a la propuesta y quienes tienen escaso o nulo interés.

Pizarra mural magnética con piezas coloridas que los niños manipulan y utilizan todos los días. Piezas realizadas con tapitas de botellas plásticas como forma de producir rápidamente juegos con costo cero.

Como los materiales son muy importantes para poder desarrollar el aprendizaje del juego propusimos la construcción de tableros y piezas utilizando materiales para reciclar. En este tiempo histórico, donde se compra todo hecho y pre-formateado, donde hacemos clic y recibimos inmediatamente el estimulo que nos gratifica, donde somos entrenados para ser
consumidores pasivos, el volver a trabajar con papel, madera, cartón, cola vinílica, pinceles, nos recupera como protagonistas activos de nuestros aprendizajes. Nos permite empoderarnos como seres humanos en nuestra faceta lúdica y creativa, en clave de “homo ludens”.

La idea de hacer tableros y juegos es sencilla. Construir juegos con costo
cero y que los chicos puedan pasar por la experiencia “que sus manos son
capaces de hacer cosas buenas”

Consideramos que la principal cualidad que nos distingue como especie humana es nuestra capacidad de simbolizar, de codificar y decodificar la información. Y poder transmitirla generando cultura. Entonces nuestra competencia lingüística, nuestra capacidad de decir y de explicar a través del lenguaje verbal, nos resulta fundamental; siendo la vez herramienta y material de trabajo.

«Tengo un niño que es amigo mío y que proviene de otro sistema solar. Es un amigo-
niño extraterrestre. Y se ha comunicado conmigo pues en su planeta no existe el
juego de ajedrez y tiene mucha curiosidad. ¿Quién se anima a describir con palabras
de que se trata este juego?»

El lenguaje verbal como herramienta privilegiada de simbolización y comunicación. Poniendo fuertemente el acento en los niveles semánticos y gramaticales del lenguaje.
Lenguaje verbal para comprender nociones espaciales, ordenadas cartesianas y para observar y comprender profundamente las acciones que se despliegan en el escenario del tablero.

Y por supuesto también compartimos la mirada de la pedagogía social, en cuanto valoramos el darle la bienvenida al que llega, despedir al que se va, y mientras tanto jugar, disfrutar y aprender juntos. Saludarnos, darnos la mano, pedir por favor, decir muchas gracias, con permiso. En una lógica de comunicación lo más horizontal posible, de persona a persona, con roles asimétricos y diferenciados, pero con la horizontalidad que nos permite el mirarnos a los ojos, el escucharnos y transmitirnos nuestros afectos. Es decir, dándole muchísima importancia al uso correcto de las palabras y los términos en clave de lenguaje verbal, pero también dándole el lugar que se merece a todas las fórmulas y rituales que favorezcan la convivencia. Darnos la mano, desearnos buena partida, saludar al finalizar el juego, escuchar y respetar al otro, a los materiales y a las reglas del juego. Teniendo presente que “esto es un juego” y que cualquier diferencia o problema pues lo podemos solucionar sentados alrededor de la mesa a través del diálogo.

Una mirada que no solamente esté ocupada por el aprendizaje instrumental del juego si no que también sugiera y proponga el desarrollo de competencias y habilidades para la vida.

Entonces también proponemos un fuerte trabajo en valores y desarrollo de competencias para la vida. Esta faceta creemos es la más visualizada como “grifa de marca” de todo nuestro proyecto. Es tan importante como aprender a hacer jaque mate, el respetarnos, escucharnos y darnos la mano. El poder desarrollar la empatía, poder gestionar la expresión de nuestras emociones y poder comunicarnos de forma asertiva para con nuestras motivaciones, intereses y necesidades. Poder desarrollar nuestros niveles de espera, y de fortalecer nuestra tolerancia a la frustración.

Así anduvimos durante todo el año, tableros bajo el brazo y piezas en bolsitas tratando de escuchar a los maestro y a la institución y fundamentalmente tratando de conocer a los chicos de los diferentes grupos. Hay otra clave que nos parece fundamental: es importantísimo poder generar una alianza pedagógica con los chicos y con los maestros también. Alianza que creemos vamos generando en el respeto mutuo, en la confianza, en la empatía y en el compromiso de todos los días.

Poder construir todos juntos una alianza pedagógica que tenga como componentes el respeto, la confianza, la empatía y el compromiso.

El encuentro de ajedrez como jornada de cierre

En el año 2010 participamos 2 escuelas dentro del programa en el departamento de San José y muchas más escuelas también estuvieron acompañando. Es así que el Maestro Miguel Pintos nos contacta desde la escuela 89 de San Fernando para proponernos realizar una actividad en conjunto. Las conversaciones fueron tomando consistencia y comenzamos a imaginarnos una actividad de cierre con características de Encuentro de Ajedrez. Esto es, poniendo el acento en divertirnos, compartir y hacer amigos jugando ajedrez, sin trofeos ni medallas y quizás mezclándonos entre todos de alguna manera, celebrando los encuentros más que la competencia. El Maestro Miguel plantea la propuesta a Inspección Departamental quien ve con buenos ojos la iniciativa, sugiriéndonos que la actividad final se lleve a cabo en nuestra Escuela 118 de Villa Olímpica.

La jornada final fue realizada en conjunto por la escuela 118 de Villa Olímpica, la escuela 68 de San José de Mayo, la Escuela 89 de San Fernando y dos colegios privados Our School y Edprin de la ciudad de San José de Mayo.

El programa incluía la ambientación de la escuela anfitriona y el recibimiento y desfile de delegaciones al mejor estilo “olímpico”. Cada escuela trajo su estandarte y nos formamos alrededor del patio central. Estaban chicos de la Escuela 68, Escuela 89, Colegio Our School, Colegio Edprin y todos los grupos de la escuela anfitriona.

Cantamos el himno y luego se escucharon palabras de las autoridades de ANEP, equipo coordinador y luego los mas chiquitos de los niveles iniciales cantaron y bailaron “la cumbia del peón” del grupo Tocada Movida.

Luego los más grandes realizaron una coreografía sobre un gigantesco tablero de tnt confeccionado por las maestras y familias de los chicos. Y entonces todos los niños cantaron y bailaron “torres, caballos y peones”.

Además de esto, estaba previsto que en los salones multimedia que están en el piso superior se realizaran partidas simultáneas con todos los chicos que quisieran jugar contra los campeones. Nos acompañaron Manuel Larrea y Camila Colombo.

Y luego con los salones ambientados con mesas y tableros, compartimos juegos, risas y jaques durante más de 6 horas. Al final todos nos entreveramos. Chicos, maestros y profes.

Y lo disfrutamos tanto que cuando nos llamaron para almorzar ¡Nadie quería bajaaaaar!

Niños de 4to año realizando coreografía sobre gigantesco tablero construido por las maestras. Más de 100 niños de 5 escuelas y colegios compartiendo partidas de ajedrez en clave de Encuentro de Ajedrez. Escuela 118 Villa Olímpica, Ciudad del Plata, 2016.

En este encuentro final de ajedrez participaron más de 100 niños, de 5 escuelas del departamento. Los dos campeones nacionales Manuel Larrea y Camila Colombo realizaron simultáneas.

Participaron también niños de 1ros y 2dos años haciendo coreografías bailadas y cantadas. Estos niños de 1ro y 2do año recibieron “clases de ajedrez” por parte de los chicos de 4tos años, que “replicaban” lo que estaban aprendiendo con el profe.

Todos, niños, maestros, profes y padres estuvimos disfrutando de más de 6 horas de sano compartir. Sin una sola pelea, sin un solo empujón, sin un solo insulto. El comportamiento de los chicos fue digno de escolares uruguayos.

Cuando los llamamos al mediodía para almorzar los 100 niños y los campeones nacionales no bajaban, y los niños pues seguían jugando. El punto de tensión fue que todos los chicos querían participar. Los mismos chicos armaron “un segundo salón” en el corredor, organizando mesas y juegos, compartiendo con todos sus compañeros.

Quizás el aprendizaje mayor que nos llevamos es que ninguno de nosotros es tan o más importante que todos nosotros juntos. Y que cuando pensamos en colectivo y comenzamos a movernos, el sendero comienza a visualizarse a medida que vamos dando los primeros pasos. Y quizás, ¿por qué no? Soñar con un Encuentro Nacional de Ajedrez Escolar para el próximo año. Y también poder incluir la participación de los más pequeños de los grupos de Educación Inicial por ejemplo.

-Jorge González

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