No solo jugar por jugar

por Rider Moreira

En primer lugar quisiera mencionar que mi actividad como docente de ajedrez empezó en el año 2011 en la escuela N°5 de la ciudad de Rivera. Allí trabajando como maestro de clase le propuse a la directora de la institución la elaboración de un proyecto anual de juegos de mesa, haciendo énfasis en ajedrez. Luego de obtener el visto bueno, llevamos adelante el proyecto donde pudimos trabajar en forma coordinada y articulada con los cuartos, quintos y sextos años de dicha escuela. Los resultados fueron muy buenos ya que pudimos observar el interés de los alumnos, principalmente de 6° año en torno al ajedrez. De esta manera apreciamos que terminaron las peleas en el patio a la hora del recreo y aparecieron reuniones de grupos de niños alrededor de un tablero.

En el año 2015 empiezo a trabajar como tallerista de Centro MEC Rivera. Las actividades se llevaron a cabo en “Proyecto Salesiano Caqueiro”. Allí trabajamos con dos niveles de alumnos: niños y adolescentes. Un mes antes de empezar tuvimos la oportunidad de concurrir a un encuentro de capacitación en la ciudad de Colonia, donde adquirimos nuevos conocimientos de cómo enfocar nuestra tarea, estrategias diversas y nuevos recursos. Sin duda esta capacitación nos facilitó mucho el desarrollo de nuestras tareas en Caqueiro. Por otro lado contamos con la ayuda de Internet donde diariamente investigábamos acerca del cómo enseñar ajedrez. Por ejemplo encontramos mucha información de cómo trabajar con niños más pequeños, historia del ajedrez, relación con la matemática, etc.

 Nuestra metodología de trabajo constaba de los siguientes pasos, que se llevaban a cabo en diferentes clases:
1) Conocimiento del tablero, colocación, filas, columnas, casillas y colores, bandas, centro, rincones;
2) Conocimientos de las piezas y cantidad de las mismas, ubicación y comparación con una batalla medieval;
3) Movimiento de peones: salidas, captura, coronación y captura al paso(este último podía ser enseñado más adelante dependiendo del nivel del alumno), realización de “guerra de peones” individuales, en equipos o grupal contra el docente.
4) Movimientos de torres y alfiles, realización de juego con torres, alfiles y peones manteniendo las reglas de la guerra de peones.
5) Movimientos de dama y de caballo, realización de juego con todas las piezas excepto el rey con la consigna de capturar a la dama adversaria.
6) Movimiento del rey, jaque y jaque mate. Realizar partido con dos equipos en el mural.
7) Jaque mate con diferentes piezas y enroque.
8) Partido empatado o tablas, diferentes situaciones que hacen que el partido culmine en tablas.
9) Situaciones problemáticas bajadas de diferentes sitios web.

Sin dudas un gran momento para los chicos de Caqueiro fue haber participado al año siguiente en el primer encuentro regional de ajedrez organizado por Centro MEC Rivera y los docentes del programa “Ajedrez para la Convivencia”. Allí tuvieron la oportunidad de jugar, interactuar y compartir experiencias con niños y adolescentes de nuestra ciudad, Tacuarembó y Artigas, además de conocer al gran maestro Riverol. 

También en 2016 dedicamos nuestra labor a la enseñanza de este hermoso juego en la escuela N°144 donde obtuvimos una excelente aceptación y logros estupendos. Pero sin dudas la experiencia más exitosa ocurrió en CECAP Rivera en el año 2017. A continuación detallaremos lo vivido ese año.

Para empezar no puedo dejar de agradecer a todo el personal docente y no docente de CECAP Rivera, quienes me hicieron sentir como en mi segunda casa, desde el primer hasta el último día. Era un nuevo desafío, debería trabajar con adolescentes entre 14 y 19 años que provenían de barrios carenciados en su mayoría, con condiciones de vulnerabilidad socioeconómica y marginalidad. La idea era trabajar con todos los grupos de los diferentes profesores referentes y luego formar un solo grupo con aquellos que se interesaran más por la propuesta y que después de adquirir las nociones y fundamentos del ajedrez salieran a reproducir a diferentes instituciones.

Si bien empezamos despacio y con muchas dudas por parte de los alumnos con el transcurso de las actividades los alumnos fueron demostrando mayor interés a medida que avanzábamos.

Decidimos empezar presentando la leyenda del ajedrez y los granos de trigo, relacionando ajedrez con historia y lenguaje en coordinación con los profesores referentes. Luego utilizamos nuestra metodología de trabajo mencionada anteriormente, solo que además contamos con otros recursos como el tablero gigante elaborado en el mismo CECAP, el celular, las películas e Internet. 

El tablero gigante fue un recurso muy motivador al momento de enseñanza y aprendizaje, además de tener ese plus extra de ser un recurso construido por los propios alumnos. Tuvimos también la posibilidad de contar siempre con la ayuda de otro compañero ya que en CECAP se trabaja con duplas pedagógicas. En muchas oportunidades el referente del grupo desafiaba a los estudiantes a jugar una partida en el celular, lo que sirvió mucho como motivación para aquellos alumnos que aún no estaban interesados en el juego. Por otro lado tuvimos la oportunidad de contar con la sala de foto video donde utilizamos el recurso audiovisual muchísimas veces.  Por un lado pudimos aprender un poco más de la cultura del ajedrez mundial, como los principales protagonistas del pasado y del presente, sus biografías y jugadas de partidas memorables. Además tuvimos la posibilidad de observar fragmentos de la película “El Caso Fischer” haciendo hincapié en el gran encuentro con Spasky. 

Pero creo que unos de los momentos a destacar fue el día que tuvimos la posibilidad de observar la película “La vida de un rey” protagonizada por Cuba Gooding Jr. Podíamos apreciar la mirada atenta de estos chiquilines que por momentos vieron identificados a sus familiares o a ellos mismos en este film.

La idea principal en el film coincide con nuestra tarea, no deseamos formar a campeones de ajedrez y sí a personas de bien, que valoren la vida, el trabajo, el sacrificio de muchas cosas en pro de sus objetivos, el respeto al prójimo, la tolerancia ante lo diferente. Es nuestra tarea cultivar ese paralelismo entre un tablero de ajedrez y la vida misma, cada acción que hagamos debe ser bien pensada como el movimiento de cada pieza, no siempre vamos a acertar, pero debemos aprender de nuestros errores, apoyarnos en los que están a nuestro lado y ser responsables de nuestras decisiones. Proteger al rey es protegernos a nosotros mismos en un mundo donde ya los valores se han teñido con otros colores. Y tomando las palabras de Paulo Freire, el docente es y debe ser el intelectual transformador y el alumno a partir de ello, quien pueda cambiar su propia realidad. 

También nuestros alumnos tuvieron la oportunidad de participar en dos grandes eventos. Primero recibimos la invitación del profesor Francisco Muñoz para participar en el encuentro anual que este docente organiza en el colegio Teresiano de Rivera. Concurrimos allí con cinco alumnos que participaron en una jornada con estudiantes de diferentes instituciones compitiendo en forma amistosa y recibiendo medallas al final del evento además de compartir una merienda.

También hicieron parte de nuestras salidas, el segundo encuentro regional de ajedrez donde nuevamente contamos con la presencia del maestro Riverol que culminó la jornada jugando una partida simultánea con algunos alumnos.

Para realizar estas salidas y otras, la dirección de CECAP Rivera nos ofreció la posibilidad de imprimir camisetas con el logo de la institución y un diseño relativo al ajedrez.

Para ello contamos con el apoyo del profesor de dibujo de CECAP, quien creó el diseño y la profesora de Informática que lo digitalizó. De esta manera pudimos realizar las salidas con nuestro propio uniforme de ajedrez de CECAP.

Los estudiantes se mostraron muy tímidos en la primera visita a la escuela 112, apenas hablaban y al momento de presentarlos apenas se escuchaban sus nombres. De igual manera se mostraron muy colaborativos al momento de armar los juegos sobre las mesas. Ya en la segunda visita se animaron a explicar movimientos de varias piezas. Y a partir de la tercera tomaron la palabra y organizaron los encuentros entre los niños. Podíamos ver el rostro de satisfacción de estos chiquilines, sintiéndose importantes, valorando lo que hacían; estaban enseñando ajedrez en las escuelas. 

Todo este conjunto generó un lazo afectivo muy importante entre los alumnos y el docente, a quien le insistían constantemente en los pasillos, “profe, un tablero”, “vamos a jugar un partido”. Fue un gran “contagio” ya que reproducimos también con los alumnos del CES que concurren a CECAP, quienes habían generado una gran demanda para trabajar con ajedrez en sus respectivos grupos. También de otros profesores de otras áreas escuchamos el “yo quiero aprender” y terminamos viendo en varios recreos a los mismos frente a un tablero.

Culminamos el año con un torneo a nivel institucional, para ello elaboramos un fixture y premios simbólicos para todos. En la fiesta de clausura de CECAP todos los alumnos de ajedrez recibieron sus respectivas menciones y reconocimiento de parte del equipo de dirección. 

Sin dudas fue un gran semestre, donde tuvimos un gran desafío, aprendimos mucho de nuestros colegas, pero más aún de nuestros alumnos. 

Fue una experiencia muy enriquecedora, me generó en particular mucho entusiasmo por esta nueva profesión, me sentí muy motivado por aprender más sobre ajedrez, conocer más, investigar más, jugar más, construir con los alumnos nuevos conocimientos como en cualquier otra disciplina. Plantear la duda, generar conflicto cognitivo, acomodar esquemas, elaborar nuevas estrategias de resolución, desarrollar la memoria, la atención, la percepción, no solo jugar por jugar. Debemos plantearnos objetivos claros y saber dónde podemos incidir en el desarrollo de nuestros alumnos. Debemos enseñarlos aprender a ser, a vivir, a convivir con los demás, en fin aprender a aprender. 

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